Apellidos como Lizarraga, Urricelqui, Sola, Lacunza, San Martín, Huarte, Erviti y Echarte, los actuales propietarios de Nekeas, se vinculan a la vid y al vino desde generaciones y generaciones, como demuestran los lagares y bodegas existentes aún en sus casas de Añorbe.Todos ellos tuvieron que deshacerse con tristeza de la mayoría de las viñas heredadas de sus antepasados durante la crisis que, en los sesenta del siglo pasado, sacudió a la viticultura, lastrada con bajos precios y el encarecimiento de la mano de obra, sobre todo por una creciente industralización producida en las ciudades. Sin embargo, no perdieron su vocación como viticultores y años más tarde, a finales de los años 80, unen una parte de sus tierras y emprenden un proyecto de plantación de viñedos y elaboración de vino con una amplia gama de variedades de vid y unas modernas instalaciones de elaboración.Convocados por el actual presidente Francisco (Paco) San Martín, los cabezas de familia asistieron a una reunión merienda en su casa en las que les presentó un nuevo proyecto de aunar tierras y esfuerzos para replantar las cepas allí donde habían estado durante siglos. Quedaron en volver a reunirse unos días más tarde para dar respuesta. Paco pensaba que entre todos conseguirían unas 50 has, su sorpresa fue mayúscula cuando se encontró que llegaban a 160 has.

Quedó claro que cuando se ha crecido entre cepas, se queda en las venas.

Dicho y hecho; inmediatamente comenzó la andadura: decidir variedades, organizar trabajos en común, maquinaria, préstamos al banco……y en 1990 quedaron las 160 has plantadas. Y se plantaron entre todos.

En 1992 se vendimiaron las primeras uvas y, en lugar de venderlas, los propietarios decidieron hacer vino con ellas. Otra vez entre todos las vendimiaron y las llevaron a la vieja bodega de casa del Presidente, donde de forma rudimentaria consiguieron hacer unos 1.000 litros de blanco y 2.000 de tinto, que les supo como el mejor del mundo. Algunos enólogos conocidos probaron el vino y, aunque con alguna objeción a la elaboración, todos encontraron un magnífico potencial de las uvas.

Otra reunión y otra idea al aire: ¿hacemos la bodega?. La respuesta fue unánime: SI. En 1993, la bodega estaba terminada.

Han pasado más de 20 años desde entonces. Por el camino hemos plantado otras 100 has más de viña y 220 de olivos y hemos construido una almazara a los pies de la bodega. Algunos de los que empezaron ya no están pero siguen por sus hijos y nietos.

Nos hemos encontrado con dificultades y seguro que nos las seguiremos encontrando, pero tenemos la confianza de que vamos a seguir con la misma ilusión del principio, que no solo hemos mantenido durante estos años, sino que hemos conseguido transmitir como herencia a las nuevas generaciones.

Hoy Nekeas une la historia con la modernidad, gracias a la iniciativa de unas familias arraigadas en su tierra y un buen equipo gestor, Francisco San Martín como promotor y Presidente, Manuel Urricelqui como Técnico-Gerente y Concha Vecino como Enóloga, vinculados en el proyecto desde su origen.