Nekeas ahonda sus raíces más allá del siglo XVII, tanto por su nombre como por las familias propietarias de la empresa Nekeas.Se conservan documentos antiguos de gran valor -cuyas copias se pueden ver en la Bodega- en los que se relata el “día a día” de la viña y del vino desde tiempos antiguos. El primero de ellos, de 1572, nos dice que en Añorbe se produjeron más de 142.000 litros de vino. En otro, de 1601, el primer apeo (actual catastro) realizado en el municipio de Añorbe, se describe la superficie de viñedo existente en ese año: 1.653 peonadas, el equivalente a 82 has.De 1694 encontramos otro documento que autoriza la replantación de una viña que se había arrancado por vieja, lo que nos indica que la característica regulación del viñedo en Europa viene de antiguo.

También viene de antiguo la ley de oferta y la demanda como nos demuestran dos documentos de dos años consecutivos 1802 y 1803. El primer año se producen 1.200 kg/ha y se paga el vino a 6 reales el cántaro. El siguiente se producen 4.000 kg/ha y se paga a 2 reales el cántaro.

Ya más cercano, tanto que alguno de los socios fundadores fue testigo de las consecuencias, en 1899 llega la filoxera al valle de Nekeas arrasando 300 de las cerca de 400 Ha de viñedo existentes en aquel momento. En el año 1900 terminaría con las otras 100 que quedaban.

El tesón y la vocación de los viticultores de la época consigue recuperar el viñedo en apenas dos décadas llegando en los años 50 a una cantidad parecida a la de finales del siglo XIX, cerca de las 400 has. A partir de los sesenta, el desarrollo industrial de la Comarca de Pamplona y los bajos precios de la uva consiguen lo que no consiguió la filoxera, que el viñedo en Nekeas fuera desapareciendo poco a poco con excepción de pequeñas fincas de garnacha situadas en los altos del valle, de difícil acceso. También se mantuvieron aquellas parcelas de viña que convivían con frutales y pequeñas huertas de subsistencia familiar.

Es en 1989 cuando los descendientes de aquellas familias de viticultores unen parte de sus tierras y retoman el cultivo de la vid. Unos años más tarde, en 1993, construyen una bodega integrada en medio del viñedo.

Una vez consolidado el proyecto Nekeas vino, en los años 2007-2009 estas familias vuelven a aportar el resto de sus tierras para iniciar la andadura de un nuevo proyecto con una plantación de 200 has de olivos, recuperando en nuestros campos la secular presencia del olivo, que casi se había perdido desde el año 1956, en que unas terribles heladas hicieron descender el termómetro a -21º. Hasta entonces muchas de las viñas estaban rodeadas de “pies” de olivos, existiendo en el pueblo varios trujales, hasta que en 1947 se hizo uno nuevo ya con maquinaria moderna. En 2011 a la plantación de 200 has de olivos ha seguido la construcción, a los pies de la bodega, de un magnífico trujal dotado de la más moderna tecnología.

La orografía del valle es complicada, irregular: laderas empinadas, a veces imposibles, altitudes entre 450 y 650 metros y toda la gama de orientaciones: N, S, E, W, NE, NW, SE, SW. Proporciona una gran diversidad de afloramientos litológicos tanto en estructura como en: arcillas rojas, blancas y pardas, terrenos pedregosos, etc.