< NOTICIAS

Chardonnay fermentado en barrica



 

Ya con la primera cosecha nos dimos cuenta de la aptitud de nuestro chardonnay para convivir con la barrica. Teníamos buena acidez, textura corpulente y fineza como para fermentar el mosto en barrica y mantener el vino durante unos meses en ella.

“Utilizamos el método borgoñón, es decir, fermentación en barrica, batonages frecuentes y una ligera filtración antes del embotellado”

Lo más difícil (y lo más apasionante) fue decidir el tipo de madera. Probamos con distintos orígenes: americano de Oregón, de Misisipi…, francés de Limousine, de Allier, de Vosges…., húngaro y del país. Solo se podía hacer el test una vez cada cosecha, por lo que tardamos algunos años en dar con la mejor armonía. Finalmente llegamos al roble francés, de grano fino y fundamentalmente de Allier y Jupille, con tostados muy largos y suaves. Básicamente son maderas “respetuosas”, es decir que dejan expresarse a las uvas, que acompañen al vino, pero que no “dominen”.

Lo recomendamos siempre como “comodín”, puede acompañar multitud de platos tanto de carne como de pescado.